Francisco Iglesias, expresidente de la Junta Pro Semana Santa de Toro: «Mi mayor empeño como presidente de la Junta Pro fue que hubiera cohesión y entendimiento entre las cofradías»
Presume de amor a Toro y a su Semana Santa, celebración en la que Iglesias trabaja activamente desde que, hace muchos años, entró como hermano de la Cofradía de Jesús Nazareno y Ánimas de la Campanilla, en la que es cargador del Cristo al Expirar, y de la Asociación del Santo Sepulcro y la Soledad. Tras diez años al frente de la Junta Pro Semana Santa, este año es el encargado de ofrecer el pregón oficial de la Pasión local en la Colegiata, mañana, sábado 21 de marzo, a las 21.00 horas
Francisco Iglesias Sánchez, expresidente de la Junta Pro Semana Santa de Toro, será el encargado de abrir la Pasión local, declarada de Interés Turístico Regional, con la lectura del pregón oficial, acto que tendrá lugar mañana, sábado 21 de marzo, a las 21.00 horas, en la Colegiata de Santa María la Mayor.
Iglesias nació en Toro hace 74 años. También su familia es de Toro. Recuerda que empezó a trabajar siendo joven, después de hacer la primera etapa del Bachillerato de aquella época, y ha trabajado en contratación de Seguros toda su vida. Está titulado como Corredor Mediador de Seguros y, aunque primero trabajó como empleado en una aseguradora, después fundó una Correduría, Seguros Gallego Iglesias, y ha llegado a tener dos oficinas con ocho empleados, más sus hijos, que trabajaban con él. Actualmente, Iglesias está jubilado, aunque, en sus palabras, se encuentra «en una jubilación activa«.
Por otra parte, destaca algunas aficiones, «las tres aficiones que todavía practico», que son la música, que «me gusta mucho», y leer, así como el deporte de la caza y el tener perro, «que lo he tenido toda la vida».
– ¿Cuál fue su primera reacción y qué sintió cuando le comunicaron que había sido elegido pregonero de la Semana Santa de Toro?
– En principio, cuando me lo ofrecen, me sorprende y digo que me dejen un par de días o tres que me lo piense porque entiendo que es una responsabilidad importante, porque yo considero este acto como uno de los principales de la Semana Santa de Toro. Así que cuando me lo comentan, me sorprende, y, como sorprendido, espero a reaccionar. Después de pensarlo y consultarlo con la almohada, entendí que debía aceptar porque, además, me apetece y me gusta. Y trataré de hacerlo bien, o lo mejor que sepa. Por supuesto, es emocionante para mí porque he vivido mucho la Semana Santa desde muchos ángulos de participación, desde cofrade hasta dirigente en la Cofradía de Jesús y Ánimas, y después en la Junta Pro, en la presidencia, en la que he estado diez años. Sumándolo todo y poniéndolo en un montoncito supone muchísimo bagaje para poder hablar de ello. Estoy muy contento de poder hacer el pregón y trataré de disfrutarlo y de hacerlo disfrutar.
– ¿Lo esperaba o pensaba que podría ser alguna vez el elegido para ofrecer el pregón?
– No… y sí. Es una cosa que, como he hecho de casi todo en la Semana Santa, no la descartaba, pero tampoco lo esperaba ni me pensaba que iba a hacerlo. Pero esto no lo digo con vanidad, sino que lo digo como un servicio más a la Semana Santa.
– Ha sido el presidente de la Junta Pro Semana Santa durante diez años, ¿qué ha significado para usted esta labor?
– En principio, también sorpresa porque yo no me esperaba que me iban a proponer para ello. De segundo, más sorpresa porque yo no había tenido contacto con la Junta Pro. De tercero, encontrarme con una gestión de la noche a la mañana, prácticamente. En principio, posiblemente fuera por compromiso para evitar un vacío de poder, pero después trato de arrimar el hombro, siempre he tratado de arrimar el hombro y de pelear por que la Semana Santa se celebre, y se celebre lo más dignamente posible, y que las cofradías se entiendan.
– Como presidente de la Junta Pro, ¿cuál ha sido su empeño más destacado?
– Cohesionar a las cofradías y mostrar que la Junta Pro Semana Santa es coordinadora de la Semana Santa, pero no es el fondo del que se tienen que nutrir las cofradías, que eso todavía no se termina de entender o, en tiempo pasado, posiblemente no se entendió bien esa circunstancia. Yo creo que lo habíamos conseguido, más o menos, y estoy contento. Hicimos algunos cambios y se continuó con la métrica que llevaba de atrás.
– ¿De qué se siente más orgulloso con respecto a su trabajo durante esta etapa?
– De que ha habido entendimiento entre todas las cofradías; de que, dentro de lo que cabe, se han ayudado; de que no ha habido ningún problema ni con la Junta ni entre las entidades, y de que se ha sacado adelante todos los años, entiendo que muy dignamente.
– ¿Y qué le quedó por hacer?
– Quedan muchas cosas porque la Semana Santa de Toro es muy grande, pero hay que ajustarla y hay que hacer entender a las cofradías que se tiene que mejorar, y bastante. Pero lo que me quedó por hacer, posiblemente fue la consecución, o el planteamiento, del reconocimiento de Interés Turístico Nacional. Pero entiendo que, en principio, se necesita dinero para la gestión que hay que llevar a cabo; nosotros no lo teníamos, ni lo tenemos. Hay que recurrir a las entidades de gobierno, el Ayuntamiento, la Diputación, la Junta de Castilla y León, para que soporten el gasto económico. Y, claro, como he comentado antes, hay que mejorar, mejorar y mejorar, y hacer que los actos sean más relevantes, cuidar más los detalles… mejorar, en definitiva.
– Como presidente ha presentado el acto del pregón oficial durante diez años, ¿qué siente ahora que va a ser usted a quien se presente?
– No diez, sino nueve años, porque el año de la pandemia no lo pudimos hacer, lo teníamos preparado pero no lo pudimos hacer. Pues, ahora, como ya he comentado, siento mucha responsabilidad; enfrentarme a todos aquellos con los que he tratado durante mucho tiempo como allegados en la Junta, en las cofradías, a los presidentes, a las directivas… y, claro, también mucho respeto a la gente, a mis amigos, a mi familia, a toda la gente que asista. Y también siento esa responsabilidad con los otros pregoneros que me han antecedido, que ellos dejaron el listón alto, no quiero bajarlo. Siento mucha responsabilidad.

– ¿Cómo afronta el momento del pregón? ¿Qué le puede más, está más nervioso, más emocionado, más tranquilo…?
– Cuando lo termine, te lo cuento… No sé; yo, en principio, estoy muy tranquilo, pero, sin duda alguna, cuando me plante delante del atril y me enfrente a las primeras palabras, los nervios aflorarán. Al final te lo cuento.
– ¿Qué puede adelantar sobre cómo va a ser su pregón, cómo lo va a enfocar?
– Lo voy a enfocar, en principio, narrando y haciendo un poco de historia de mi paso por la Semana Santa, recuerdos, vivencias, y eso será una primera parte. Y una segunda parte dedicada a los actos que se celebran; narrar, a mi forma, la salida de algunas procesiones, cómo se comportan en la calle, qué es lo que se celebra, qué es lo que podemos ver, dónde las queremos ver, qué se canta, qué se dice…
– ¿Hay alguien a quien tenga en mente de forma especial en relación con su pregón?
– Las dos cofradías de las que soy cofrade, sin duda alguna, son las principales mencionadas en el pregón. Conozco las demás por mi paso por la Junta, pero con las que tengo experiencias y en las que he vivido y convivido son las Cofradías de Jesús y Ánimas, desde hace muchísimos años, y la del Santo Sepulcro.
– ¿Qué opina sobre la Semana Santa de Toro?
– Es una celebración de muchísima tradición y prima sobre cualquier otra celebración, incluso la religiosa; pero la Semana Santa, no hay que negar, ni hay que distraerse pensando en otra cosa, sino que es una celebración religiosa, cristiana y de fe.
– Considera que merece el reconocimiento de Interés Turístico Nacional, puesto que ha reconocido que es lo que le quedó por hacer. ¿Qué cree que destaca en esta Pasión para poderlo conseguir?
– En su conjunto, yo pienso que merece el reconocimiento Nacional, pero tenemos que mejorar muchas cosas. Tiene actos que son únicos en Toro, siempre hablo de la Bendición de los Conqueros y de los Conqueros en la calle, que no se ven en ningún otro sitio de España, ni una cosa parecida o similar. Hay otro acto que es muy entrañable y muy merecedor de que la gente lo conozca, que es la procesión del silencio del Miércoles Santo y el Canto de las Llagas en la Colegiata. Es un acto que, simplemente esa noche, podría significar el reconocimiento Nacional. Yo conozco sitios donde solamente por un acto tienen ese reconocimiento. En Toro hay actos muy genuinos. Otro es el agasajo que los Abades entrantes en la Cofradía de Jesús hacen el Miércoles Santo a los Abades Viejos, el agasajo de ofrecerles el bacalao, esto viene de hace muchísimos muchísimos años y tiene otras connotaciones, pero que se continúe haciendo ahora es un acto de reconocimiento. Y, por supuesto, todos estos actos conllevarían el reconocimiento Nacional.
– Y cuando habla de cosas que hay que mejorar, ¿se aventura a concretar alguna?
– Creo que hay que mejorar los desfiles, que la gente vaya más uniforme; que en las filas no se salga a hablar; que los cargadores que van en los pasos se comporten cuando se descansa; que las vestimentas sean adecuadas; que los zapatos sean negros, que siempre aparece alguien con zapatillas con la goma blanca; que las túnicas sean todas iguales, no una, por ejemplo, morada de terciopelo y otra de tela de tergal, también color nazareno, pero de otro tono; que no vaya cada uno a su bola o cada uno por un sitio; que se guarden las distancias en los desfiles; que no se vaya hablando, en fin… son detalles estéticos los que hay que mejorar. Es como cuando vas a un pueblo y entras en él y ves que todo está barrido, y dices «qué bonito, qué bien»; sin embargo, el mismo pueblo, ves que allí hay colillas, en otro sitio hay papeles… que piensas «qué lástima»… Pues una cosa parecida.
– ¿Qué momento o momentos de la Pasión local le gustan más?
– Yo disfruto muchísimo el Viernes Santo por la mañana cuando saco al Cristo al Expirar porque soy cargador de este paso. Disfruto muchísimo también el Miércoles Santo con el Cristo de la Expiración haciendo la procesión del Vía Crucis y, por supuesto, en la Colegiata, asistir al Canto de las Llagas. Por tradición, la Bendición de los Conqueros; también la hice, y la emoción que te embarga es importante, te acuerdas de muchas cosas, de la familia, de amigos… Éstos son los momentos, para mí, más importantes de la Semana Santa.
– ¿Qué imagen es la que más le gusta o por la que siente una devoción especial?
– Por el Cristo al Expirar y por la Soledad, la de Ánimas, porque yo soy de Ánimas.
– ¿Qué destaca de su trayectoria como cofrade?
– Que siempre he estado y me he sentido comprometido con la cofradía. Y siempre que me han necesitado he estado ahí, haciendo lo que fuera.
– Desde su punto de vista, ¿qué componente es más importante hoy día en la Semana Santa, la fe, la tradición, el aspecto artístico, el turístico…?
– Es un conjunto. Pero en la actualidad, por orden, estaría la tradición, estaría el turismo, por desgracia, y estaría después la religión. Yo creo que estaría en ese orden. Y matizo ese «por desgracia» que he dicho sobre el turismo… la Semana Santa para Toro es un motor económico muy muy muy importante, así que cuando he dicho «por desgracia» no es porque suponga una desgracia, todo lo contrario, el turismo es un beneficio para la ciudad, pero si planteamos el asunto como que se trata de una celebración religiosa, es una desgracia que para que se celebre tenga que intervenir el turismo. O sea, el turismo es necesario, pero no debería ser un componente más importante que la religión en la Semana Santa.




