Tradicional Besamanos a la Soledad en el día de la Inmaculada Concepción
El acto, anunciado con un cartel creado por la artista toresana Ele Pozas, tendrá lugar el lunes 8 de diciembre a las 18.00 horas en la iglesia de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina. El cartel presenta pública y oficialmente el logo, también creación de Pozas, que identifica a la Cofradía Virgen de la Soledad
La Cofradía Virgen de la Soledad de Toro celebra el próximo lunes, 8 de diciembre, día de la festividad de la Inmaculada Concepción, su tradicional acto del Besamanos a Nuestra Madre de las Angustias en su Soledad. Este evento se desarrollará a las 18.00 horas en la iglesia de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina, sede de la Cofradía.
El acto religioso, organizado por la Cofradía Virgen de la Soledad, cuenta con la colaboración de la Cofradía de Jesús Nazareno y Ánimas de la Campanilla, así como con la de las Parroquias de Toro.
Como viene siendo habitual, comenzará a las 18.00 horas, y los asistentes podrán comprar, a su entrada en la iglesia de Santa Catalina, las pequeñas velas que ya se han convertido en parte de la esencia del Besamanos, puesto que se encienden durante el acto como ofrenda a la Soledad, permitiendo así que los fieles participen de forma activa en la oración que se realiza a la Virgen.
Una vez que todos se encuentren en la iglesia, se iniciará el Besamanos con una oración dedicada a la Soledad que estará a cargo de uno de los párrocos de la localidad. Además, la Asociación Musical La Mayor, bajo la dirección de José Manuel Chillón, acompañará el acto, a lo largo del cual ofrecerá varias obras. Y como es tradición, la última interpretación, con la que finalizará el Besamanos, será la del Himno de la Coronación de la Soledad, compuesto por el propio Chillón, canto en el que se invita a participar a todos los asistentes, quienes lo podrán seguir con las tarjetas que se les entregarán cuando lleguen al templo, en cuyo reverso muestran la letra del Himno.
Y tras la oración y las lecturas dirigidas a la Soledad por parte de los miembros de la Junta Directiva de la Cofradía, todos los participantes en el Besamanos podrán pasar con su vela encendida ante la primorosa imagen de la Virgen de la Soledad, que, como cada 8 de diciembre, se encontrará dispuesta presidiendo el Altar Mayor. De este modo, los fieles asistentes compartirán la luz de María al acercarse a la dulce imagen de la Madre para rezar ante Ella y mirar sus ojos plenos de bondad y comprensión.
El acto del Besamanos a la Virgen de la Soledad se retomó hace tan sólo unos años —el primero se celebró en 2017—, pero ya se ha convertido en un evento tradicional que cada año, en el día de la celebración de la festividad de la Inmaculada Concepción, reúne en la iglesia de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina a numerosos devotos de la Soledad que, tras el rato de oración a la Virgen, desean acercarse a sus manos, mirar sus ojos llenos de ternura y rezar a su lado, hablarle con un suave susurro, tan cerca de Ella… Y es que la preciada imagen se coloca presidiendo el Altar Mayor con la finalidad de que se muestre a todos los presentes a su misma altura, de forma que todos la puedan ver y sentir muy cerca de su vista y de su corazón, sintiendo así la emoción especial que desborda el corazón al situarse ante sus amorosas manos de Madre, pues Ella siempre acoge las oraciones y las palabras de sus cofrades y devotos con la infinita dulzura y bondad de sus ojos y de sus manos.
La Cofradía Virgen de la Soledad invita a los cofrades, a los devotos de la Virgen y a todos los toresanos a que asistan al Besamanos, acto en el que cada año pueden reforzar su fe y su amor por la Virgen al sentir su presencia y su cercanía, al mismo tiempo que depositan en las manos de la Soledad su cariño, sus alegrías, sus aflicciones, sus dolores, su esperanza.

Cartel del Besamanos con el nuevo logo de la Cofradía Virgen de la Soledad
El cartel que anuncia el Besamanos este año muestra un símbolo especial para la Cofradía Virgen de la Soledad, pues se trata de la presentación pública del nuevo logo de la Cofradía. Tanto el cartel como el logo son obra de la artista toresana Ele Pozas, quien ha unido en el cartel el anuncio del tradicional acto del Besamanos con la exposición, por primera vez, del logo que desde ahora identifica oficialmente a la Cofradía.
En este sentido, Pozas explica que tanto el logo como el cartel son «creación digital de mano alzada sobre tarjeta gráfica y con herramientas de edición propias del diseño gráfico«.
En cuanto al cartel del Besamanos, la artista precisa que ha buscado reflejar la sencillez en la imagen, mostrando que este acto se realiza por la fiesta de la Inmaculada Concepción al mismo tiempo que la relaciona con la Cofradía Virgen de la Soledad al presentar públicamente su logotipo oficial.
Por lo que respecta a los colores elegidos para el cartel, Pozas indica que ha utilizado el azul celeste y el blanco porque éstos «son los que caracterizan la simbología de la Inmaculada Concepción«, mientras que el dorado del logo lo ha elegido para aportarle un toque metalizado, dado que éste «está basado en la corona de la Virgen«, un elemento que la identifica y que «tan sólo posee la imagen de la Virgen de la Soledad».
También matiza que para el diseño y la maquetación del cartel ha buscado una tipografía para el texto «que lo hiciera más visual y creara armonía con la imagen».
Pozas señala que la técnica que ha utilizado para realizar el cartel es el diseño gráfico en digital y por ordenador, de modo que «no ha habido trabajo manual de papel y lápiz», sino que el dibujo de la imagen, tanto del cartel como de la tarjeta que lleva el Himno a la Soledad, que tiene el fondo algo diferente, «ha sido dibujado y hecho por ordenador con una tableta gráfica donde yo dibujo y va pasando directamente al ordenador».
Nueva imagen distintiva de la Cofradía
Con el cartel del Besamanos se presenta de forma pública y oficial el nuevo logo de la Cofradía Virgen de la Soledad, la imagen propia de la hermandad que la identifica y que es una obra creada por la artista toresana Ele Pozas de forma exclusiva para la Cofradía. Este logo, como recuerda Pozas, se expuso, junto con otro boceto, ante los cofrades asistentes a la última asamblea, quienes lo eligieron por unanimidad como imagen distintiva de la Cofradía.
Pozas comenta que esta obra fue un encargo de la actual Junta Directiva de la Cofradía puesto que «anteriormente estaban usando una imagen genérica y ahora tienen una identidad propia gracias a este nuevo logotipo, que, en realidad, es un imagotipo». Para su creación, resalta que su idea consistió en basarse «en algo muy característico y único de la imagen titular de la Cofradía», Nuestra Madre de las Angustias en su Soledad, conocida de forma popular como Virgen de la Soledad, por lo que eligió como motivo su corona, cuyos elementos decidió representar de forma simplificada, «minimizando todas las formas y figuras y poniéndolas de otra forma para que sea muy visual«, de manera que se trata de «una interpretación propia«, puesto que «si hubiera copiado exactamente la obra no habría quedado legible y mi trabajo no sería original».
Además de la imagen de la corona, incluyó en el logo las letras de María de la Soledad: la M, la A y la S. Y debajo añadió el texto «Cofradía Virgen de la Soledad – Toro«.
Por tanto, la pretensión de Pozas fue la de crear «algo elegante, muy simbólico, que se pueda ver y utilizar en muchos formatos, y que sea muy visual, que con un golpe de vista se puedan apreciar todos los detalles que tiene el logotipo y toda su simbología».
Por otra parte, la artista local dotó al logo de una gran versatilidad, pues se puede cambiar su color en función del uso que se le vaya a dar, por lo que «cuenta con diferentes colores y tonos para diferentes formatos y usos«. Añade, además, que trabajó el logo en vectores «para que tenga la máxima resolución y no se distorsione en ningún formato», y así puede utilizarse para grabado, bordado, serigrafiado, cartelería, papelería…
Finalmente, Ele Pozas incide en que se siente «muy agradecida» por el encargo realizado por la Cofradía Virgen de la Soledad, y considera que «ha sido un reto que he afrontado con mucha ilusión«, especialmente «porque es algo que es de mi tierra«, pero también porque «era evidente que faltaba esa identidad corporativa, como sucede en otras cofradías», y asegura que «es un honor hacer ese imagotipo que va a representar y a acompañar siempre a esta Cofradía y va a reforzar su identidad«.



